Activar la levadura: Mezclar la levadura, el azúcar y 100 ml de agua tibia.
Dejar reposar durante 10 minutos hasta que se forme espuma.
Mezclar los ingredientes secos: En un recipiente grande agregar el mix de harina sin gluten
y la sal.
Agregar los líquidos: Incorporar la levadura activada, el aceite, el huevo (opcional),
el vinagre de manzana y el resto del agua tibia. Mezclar durante 3 a 4 minutos hasta obtener una masa
espesa y pegajosa, similar a un batido denso.
Primer levado: Colocar la masa en un molde de pan previamente aceitado.
Alisar la superficie con una cuchara húmeda y dejar reposar entre 35 y 50 minutos
hasta que aumente de tamaño.
Horneado: Precalentar el horno a 180 °C. Hornear durante 40 a 45 minutos.
Si la superficie se dora demasiado rápido, cubrir con papel aluminio durante los últimos 10 minutos.
Enfriar: Retirar del molde y dejar enfriar completamente sobre una rejilla
antes de cortar.
Trucos que mejoran mucho este pan
Agregar vinagre de manzana: Añadir 1 cucharadita ayuda a mejorar la textura
y la estructura del pan sin gluten.
Usar semillas: Puedes espolvorear semillas de sésamo, linaza o semillas de
zapallo sobre la masa antes de hornear para aportar sabor y textura.
Usar un molde adecuado: Hornear en un molde pequeño o tipo pan de molde
ayuda a que el pan crezca más alto.
No cortar caliente: Deja enfriar completamente el pan antes de cortarlo
para evitar que quede húmedo o se desarme.